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SOY PROPIETARIA DE UN PEQUEÑO COMERCIO
Hay que estar al tanto de la mercancía, de los pedidos, de los escaparates, del personal, de las ofertas, de las etiquetas de precios… de muchas cosas y además, ser amables, muy comerciales y tener la sonrisa puesta todo el día. Menuda batalla.
En lo que respecta a mi papelería y cartelería, soy práctica.
Conocí Gutemberg Digital porque alguien me habló de que podían resolverme en 48 horas un par de álbumes de fotos de las vacaciones, así con tapa dura y demás. Pero me llevé una doble sorpresa. Primero porque me los dieron en 48 horas y además a muy buen precio. Y segundo porque era una imprenta hecha y derecha. Digital, pero una imprenta.
Yo estaba acostumbrada a rotularme mis propios carteles de Rebajas, Liquidaciones, etc. Y, aunque soy muy mañosa, me quedaban un poco cutres, para ser sincera. Y además, como encargaba mis propias etiquetas a la imprenta convencional (mínimo 5.000, que después se pudrían en el almacén más de la mitad), pues no podía ir cambiándolas cada temporada, metiéndoles nuevos colores… Y no digamos nada de las tarjetas de visita. Una vez se me ocurrió incluir una web y las 800 que me sobraron del último pedido a imprenta las usé como posavasos para el café.
En Gutemberg Digital me cambiaron todos los esquemas.
De entrada, me imprimo ocho o diez carteles de rebajas, a un tamaño de 45 x 34, suficiente para no “invadir” el escaparate o la tienda. Si, ocho o diez solamente. Y con el tipo de letra que quiero, mi logotipo, fotos… me quedan muy chulos.
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